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Por Kris Ringwall, Especialista de ganado Servicio de Extensión de NDSU
Traducción por Dr. John S. Ballard, Dickinson State University
No somos robotes. Si nos llaman a visitar con un robot en cuanto a un problema, un manual de servicio es la única necesidad porque un ajuste rápido puede resolver el problema.
Cuando me piden visitar con la gente, me doy cuenta de que la gente viene con emociones. Los temas, como la identi?cación de los animales, hacen surgir emociones que ciertamente animan la discusión.
Si uno se machuca el dedo con un martillo, una reacción oc cure que no requiere ninguna educación formal. En cuanto que uno invade el espacio de otro, reacciones similares pueden occurir. Tomando la posición burocrática, hay que llenar las casillas, y, parecido a un robot, un ajuste de servicio debe poder modi?car una reacción no deseada.
La verdad es que la discusión en cuanto a la identi?cación de los animales hace surgir las emociones. Un mejor entendimiento del tema por todos es lo que se necesita. El proceso de relegar el cuidado, la administarción y el deshacerse ?nal de los residuos de los seres vivientes a los números le es básicamente ofensivo a la gente.
El cuidado de la gente, perpetuado por muchos puntos termi nales inde?nibles, de la misma manera no se puede administrar por llenar las casillas. Usted está bien hasta que la casilla “201” se llena, pero entonces no.
Cuando el cuidado de los seres vivientes que nos rodean y nuestro propio cuidado se combinan, el tema se hace aun más difícil. Las personas no son robotes y no los son tampoco los seres vivientes encomendados a nuestro cuidado.
La agricultura moderna de hoy en día parece desa?ar los procesos de hace siglos de cuidar los recursos encomendados a nosotros. Esto aparentemente se justi?ca con la excusa de alimen tarle al mundo para el mejoramiento de todos los seres humanos. Al enfrentarse con la cuestión aparentemente sencilla de seguir la pista de los animales de cria, uno se da cuenta muy rápidamente de la profundidad de las raíces. Estas raíces son la esencia verdadera de cómo vivimos la vida.
Esta esencia incluye ser un buen pastor de los recursos en comendados. Esto era un mensaje que se pronunciaba por mucho del mundo cristiano recientemente en sus lecturas de los ?nes de semana. Escritos en el primer siglo, los mensajes llevan mucho de la in?uencia de las comunidades agrarias de aquel tiempo y nos hacen recordar la profundidad que aquellas raíces tienen para nosotros. Las comunidades agrarias no han cambiado mucho tras los siglos, hasta muy recientemente. De hecho, el único cambio importante occurió hace unos 8.000 a 10.000 años, cuando deja-mos de cazar y nos centramos en arrear los animales de cria.
Parafraseando a Juan desde alrededor de 90 A.D., “El vaquero bueno sacri?caría la vida para el ganado. El vaquero que trabaja por dinero, no es el vaquero verdadero y el ganado no le pertenece; cuando viene un león, él se escapa y deja las vacas para el león que las agarra y las dispersa. El vaquero falso se huye porque no le importan las vacas”. Nosotros somos los vaqueros verdaderos.
Los temas de identi?cación de los animales actuales están trayendo cambios en el mundo de animales de cria. Hay días en los cuales pienso que hemos hecho mucho progreso, pero una mirada rápida a la realidad contradice esto. Se enfrentan con una resisten cia tremenda los sucesos o procesos que modi?can los principios fundamentales en la manera en que la gente y otros seres vivientes se interactúan.
¿Es el bienestar de todos los seres humanos un motivo su? ciente para violar el proceso de hace muchos siglos de vivir y de criar los animales de cria? Dejo que cada uno de ustedes conteste para sí la pregunta.
Mientras las conversaciones y discusiones siguen en cuanto a cuál dirección vamos en el mundo de criar los animales de cria, debemos estar preparados para ver algún humo. Usualmente si hay humo, hay fuego también. En este caso, las llamas nacen de la emoción.
No somos robotes. La gente tiene cariño para los demás y para la vida encomendada a su cuidado y francamente, la gente se ofende cuando se implica que no.
Espero que usted encuentre todas sus etiquetas de oreja.
Sus comentarios siempre son bienvenidos en www. BeefTalk.com. Para más información, póngase en contacto con el North Dakota Beef Cattle Improvement Association (la Asociación de Mejoramiento de la Carne de Res de North Dakota 1133 State Avenue, Dickinson, ND 58601 o vaya a www.CHAPS2000.com en la Red Internet.
Fuente: Kris Ringwall, (701) 483-2348, ext 103, kringwal@ndsuext.nodak.edu
Redactor: Rich Mattern, (701) 231-6136, richard.mattern@ndsu.edu