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Por Kris Ringwall, Especialista de ganado Servicio de Extensión de NDSU
Traducción por Dr. John S. Ballard, Dickinson State University
Tal vez la ausencia de la luz de sol pueda obscurecer el día. Sin embargo, el conocimiento que esto pasará y que días más brillantes pasarán debe fortalecer lo positivo. Caminando por la nieve(que provee agua que se necesita mucho), mien tras se trata de evaluar el escenario actual de la temporada de parir los becerros, nunca es fácil.
Hay veces en que dos o tres becerros están producidos en un mismo paro y esto ciertamente aumenta los números de becerros disponibles, pero la pérdida de un becerro es una tra gedia. Esto tiene un impacto grande cuando uno está parado con un becerro muerto a los pies y se pregunta cómo pudiera haber evitado esa muerte.
Este comercio llamamos el comercio de ganado y nuestras batallas nos llevarán a lo bueno. A pesar de todo lo que la madre naturaleza nos hace, puede pesar duramente en los hombros. Algunas de las escenas más dramáticas en los programas médicos que pasan en la televisión hacen uso de las emociones humanas mientras la escena va al último paso para hacer que la vida siga.
El público, no sólo los que miran, sino también todos los presentes dentro de la escena, añaden al impacto de la es peranza perdida, la agonia y el vencimiento ?nal, cuando el médico mira el reloj y dice que la hora de la muerte ha lle gado.
Para los que tratan de salvar los becerros, no hay un pú blico si no contamos las copas de nieve. Si uno tiene suerte, es posible que el gato o el perro del rancho está cerca. Sin embargo, a lo mejor uno está sólo con la vaca y el becerro muerto. La vaca, aunque dentro de poco será capaz de cuidar un becerro huérfano, se pregunta qué pasa con el becerro sin vida mientras ese humano sin bienvenida intercede.
La vida tiene que seguir, pero esto no hace que sea fácil. Las masas, todos esos consumidores futuros, nunca entienden que en algún lugar, a alguna hora, alguien trajo una vida a este mundo que en últimos términos provee nuestra mañana. Un gran momento, pero no todos los momentos son grandes. Si uno no tiene cuidado, no va a poder silbar con aprecio cuando los primeros becerros llegan al mundo. El olor de los pan talones manchados, el sentido perpetuo de estar mojado y lo asqueroso de todo eso que nunca va a llegar al plato de cena hace pesimista al productor más optimista.
Seguramente uno se pregunta qué es bueno y qué es malo. Si observamos algunas manadas comerciales típicas que for man parte de CHAPS y la Asociación de Mejoramiento de Ganado de Dakota de Norte, el porcentaje de becerros que muere, basado en el número de becerros que nace cuando debe, es 3,35%.
En otras palabras, por cada 10.000 becerros que nacen, 335 mueren. Uno podría decir que esto es aceptable, si uno cree que la muerte es inevitable, por lo menos algunas veces. Si se repasan los últimos cinco años, el porcentaje de becer ros que muere antes de destetar fue 3,80% en 2001, 3,48% en 2002, 3,57% en 2003, 3,04% en 2004 y 2,85% en 2005.
Damos por sentado que la mayoría de esos becerros murió durante el parto y así es. Lo esencial, uno no debe desilu sionarse, pero la verdad es que de cada 10, 000 335 mueren antes que la Madre Naturaleza quiere. Los 10.000 becerros formarían un buen par de días de venta en las subastas este otoño.
Dado un peso típico de 562 libras al destetar, se necesitar ía 112 camiones para las 10..000 mil libras de becerros que se van a llevar a un lugar nuevo. Cuatro camiones que hubieran llevado a los becerros ya muertos, habrían quedado vacíos. No hay que desesperarse, los becerros que sobreviven harán bien en los pastos. La vida no viene fácilemente.
Espero que usted encuentre todas sus etiquetas de oreja.
Sus comentarios siempre son bienvenidos en www.Beef-Talk.com. Para más información, póngase en contacto con el North Dakota Beef Cattle Improvement Association (la Aso ciación de Mejoramiento de la Carne de Res de North Dakota 1133 State Avenue, Dickinson, ND 58601 o vaya a www. CHAPS2000.com en la Red Internet.
Fuente: Kris Ringwall, (701) 483-2348, ext 103, kringwal@ndsuext.nodak.edu
Redactor: Rich Mattern, (701) 231-6136, richard.mattern@ndsu.edu