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El Hablaganados 348: los toros Loala tienen un impacto en la facilidad de parir

Por Kris Ringwall, Especialista de ganado Servicio de Extensión de NDSU
Traducción por Dr. John S. Ballard, Dickinson State University

El sol brilla, la primavera ha llegado y los becerros están saltando. Puesto que la mayoría de los productores hacen que sus vacas paran en la primavera, éste es el tiempo lógico para evaluar los documentos de los becerros.

Evaluando los apuntes en el libro de parir los becerros es importante. Por la mayor parte, debido a la facilidad, los sucesos que ocurren en el campo se notan en el librete de parir por el uso de los códigos. En el caso del programa de produc ción de la Associación para el Mejoramiento del Ganado de Dakota de Norte, la facilidad de parir se marca numéricamente de uno a cinco.

Un marco de uno quiere decir que no hubo ningún prob-lema y el parto se hizo sin asistencia. Un marco de dos sig ni?ca que hubo una di?cultad menor, con alguna asistencia. Un marco de tres quiere decir que hubo una di?cultad mayor, usu almente con la asistencia mécanica. Un cuatro se utiliza para signi?car la cesárea, mientras un cinco es para los becerros que se presentan anormalmente.

Tenga en cuenta que de tres a cinco puede ser confuso. Muchos de los becerros que se presentan anormalmente son el resultado de una di?cultad mayor porque la vaca trata de parir como si el becerro se presentara normalmente. El tamaño del becerro o el del canal de parir puede causar que el becerro se presente anormalmente.

La temporada de parir es el tiempo de re?exionar y apuntar que la conversión de un suceso a un número no explica nec esariamente las circunstancias atenuantes. A veces es necesario deshacerse de una vaca aunque no requería la asistencia en el paro. Por otra parte, que una vaca requería la asistencia no sig ni?ca automáticamente que hay que deshacerse de ella.

La intervención en el proceso de parir puede hacer más lento el proceso de recuperación y demorar que la vaca se cria de nuevo. No obstante, a menos que la vaca pariera tarde en la temporada de parir, se debe criarla de nuevo.

El éstres aumentado para las vacas que paren la primera vez demanda mucho. La novilla tiene que recuperarse del parto, continuar creciendo y entonces producir leche para su becerro.

Este escenario ha causado que el Centro de Investigación de Extensión Universitaria de Dickinson trate estrategias de criar diferentes y toros que producen becerros que paren fácil mente. Ultimamente, todas las novillas se han emparejado con los toros de raza Loala con la esperanza de bajar el peso de nacimiento y a la vez todavía tener un becerro aceptable.

Antes de compartir la experiencia actual, se debe entender que la oportunidad para facilitar el paro es disponible por la se lección apropiada del toro y por la utilización de las diferencias de progenie esperadas(las EPDs). La mayoria de las razas que se usan activamente en la industria de ganado estadounidense ofrece las EPDs para sus toros.

En el caso de los becerros nacidos en nuestro Centro, la cuestión era sencillamente una alternativa de administración que se enfocaba en proveer becerros para un proyecto de in vestigación. Sin embargo, las últimas tres temporadas de parir becerros han producido resultados sobresalientes. La novillas, típicamente negras o negras calvas, han parido sin mucha asis tencia.

En 2004, los nueve becerros tenían por promedio 68,6 li bras y todos los becerros tenían el número 1(sin asistencia). En 2005, más novillas se emparejaban con los toros Loala. Los veinticinco becerros tenían por promedio 64,9 libras, con vein ticuatro de ellos con el uno en cuanto a la facilidad de parir y un becerro con un dos(requeriendo asistencia menor).

Los cuarenta y ocho becerros paridos en 2006 tenían por promedio 63,8 libras, sin asistencia alguna. En preparación para 2007, se trasladaron de los corrales a los pastos para el parir, dada la asistencia mínima que se requería durante los tres años anteriores.

Este año las vacas no han dejado de parir todavía, pero han nacido cuarenta y cuatro becerros que han tenido un peso de promedio de 74,7 libras y no han necesitado asistencia. Los dos becerros que trajimos a los corrales necesitaron la asistencia mínima.

Estas experiencias han borrado la preocupación con el par-to y han producido becerros sin éstres. Así, aunque no todas las vacas han cuidado sus becerros hasta el destete, la di?cultad de parir no ha sido culpable. Habrá más sobre esto más tarde.

Espero que usted encuentre todas sus etiquetas de oreja.

Sus comentarios siempre son bienvenidos en www.Beef-Talk.com. Para más información, póngase en contacto con el North Dakota Beef Cattle Improvement Association (la Aso ciación de Mejoramiento de la Carne de Res de North Dako ta 1133 State Avenue, Dickinson, ND 58601 o vaya a www. CHAPS2000.com en la Red Internet.

Fuente: Kris Ringwall, (701) 483-2348, ext 103, kringwal@ndsuext.nodak.edu

Redactor: Rich Mattern, (701) 231-6136, richard.mattern@ndsu.edu