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Por Kris Ringwall, Especialista de ganado Servicio de Extensión de NDSU
Traducción por Dr. John S. Ballard, Dickinson State University
Había una vista placentera cuando fui al establo de ventas hace unos días. El camión para el remolque estaba en el estacionamiento con una carga de heno de alfalfa. En muchos casos, nadie se fijaría de eso, pero este invierno largo y duro ha hecho que muchos productores miren su inventario de heno tan frecuentemente como miran el pronóstico meteorológico.
Hace un rato largo, Joe Whiteman, ahora fallecido, de la Universidad del Estado de Oklahoma mencionó que la cría de animales debe ser sencilla. Él dijo que solemos complicar los detalles y a veces hasta nos confundimos en cuanto a cómo hacer las tareas menos complicadas. Así, Whiteman creía en la alfalfa. Les daba de comer la alfalfa a las ovejas por muchos años con muy pocos problemas.
“Era la alfalfa,” siempre decía. Puesto que yo había criado muchas ovejas y les había enseñado a muchos productores cómo hacerlo, yo adopté el mismo principio. Si hay duda, dele de comer a la oveja la alfalfa. La cantidad, en términos de la manada, sería una libra por cabeza antes que dé luz al cordero.
El dico viejo, “Una oveja enferma es una oveja muerta,” no era verdad cuando la ración era correcta y la alfalfa estaba disponible. Usted podría estar preguntando para qué necesitan los productores de ganado saber dar de comer a las ovejas. Bueno, mi abuelo siempre decía que el heno va primero a las ovejas, luego al ganado y últimamente a los caballos. De hecho, si decimos la verdad, por lo general no podíamos encontrar los caballos. Estaban escondidos en otra parte gozando del invierno porque había bastante forraje disponible que comían bien.
Volvamos a los corrales para el ganado. Esas vacas necesitan comida y durante los inviernos como éste, si la producción va a mantenerse, lo que decía Whiteman hace surgir un punto. De algún modo, el bienestar de los rumiantes (el ganado, las ovejas y muchos otros animales de cuatro estómagos, piernas y pezuñas) depende de tener una mezcla de forrajes disponibles.
Usualmente, el verano trae una abundancia de hierba verdad. El invierno depende mucho de que algo de esa hierba verdad sea preservada. La clave para tener la buena nutrición es la palabra “verde”. Cuando el ganado está encerrado y la disponibilidad del forraje se hace restrictiva físicamente o el costo prohibitivo, lo verde suele desaparecer de la ración. Cada vez más comida se entrega, pero es de color café, lo cual es el color del forraje más viejo y maduro. Lo demás de la comida es dorado, lo cual es el color de la paja y muchos de los productos de grano que forman los suplementos para el ganado.
Todas las raciones necesitan tener un balance. Los suplementos correctos deben añadirse según los consejos de un buen nutricionista. Estas raciones funcionarán pero, cuando hay períodos difíciles, y usted tiene más comida de calidad baja, hay una posibilidad bastante real que vaya a haber efectos perjudiciales para las vacas que se preñan tarde o para las que lactan temprano. Por eso, ese remolque lleno de alfalfa ciertamente me hizo pensar de lo que decía Whiteman, “dé de comer la alfalfa.”
A menudo, el precio parece alto, pero no se va a darles de comer el heno a las vacas a una tasa de comer de “coman tanto como pueden.” Tal como para la oveja, una libra de alfalfa por día de veras ayuda y es igual para una vaca. Para empezar a calcular una ración, 5 a 7 libras de alfalfa por día sería un punto buenísimo para empezar para cualquier nutricionista. Desafortunadamente, la alfalfa no está disponible siempre, pero el vendedor de comida (pienso) puede tener algunos suplementos que se basan en la alfalfa o cubos que ciertamente ayudarían a las vacas.
El punto es relativamente sencillo. El mundo marcha mejor con una mezcla de cosas y las vacas también. La variedad crear el balance; si a una comida le falta algo, otra comida puede suministrarlo.
En el negocio de ganado, solemos empezar a dar de comer de un montón de heno, lo que es distinto que la ración balanceada que recibe el becerro de los corrales de engorde cada día. La vaca a veces sólo puede comer de ese mismo montón. Si el montón es de color café o dorado, sin la evidencia de plantas verdes bien conservadas, busque un suplemento
La próxima vez que usted ve una carga de heno de alfalfa, piense que puede ser más que algo que sólo se da a las vacas lecheras. Tal vez, valga la pena recibir una entrega de heno de alfalfa para su operación.
Qué encuentre usted todas sus caravanas.
Sus comentarios siempre son bienvenidos en www.BeefTalk.com. Para más información, póngase en contacto con el North Dakota Beef Cattle Improvement Association( la Asociación de Mejoramiento de la Carne de Res de North Dakota 1133 State Avenue, Dickinson, ND 58601 o vaya a www.CHAPS2000.com en la Red Internet.
Fuente: Kris Ringwall, (701) 483-2348, ext 103, kringwal@ndsuext.nodak.edu
Redactor: Rich Mattern, (701) 231-6136, richard.mattern@ndsu.edu