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Por Kris Ringwall, Especialista de ganado Servicio de Extensión de NDSU
Traducción por Dr. Michael Cartmill, Dickinson State University
Si quiere saber cuánto pesa algo, péselo.
En una época, una marca orejera y una báscula eran todas las herramientas necesarias para empezar un sistema de documentación de la producción de ganado de carne. La marca se puso al nacer y la madre y fecha de nacimiento se grabaron en el cuaderno gratis del negocio local de ganado.
Al llegar el otoño, se juntaron los becerros. Los pesos se escribieron en el cuaderno y se enviaron los becerros.
Usando este método, se desarrollaron las asociaciones de documentación de ganado de carne. Muchos han ido con la historia, pero otros han seguido para avanzarse en la industria de carne de res.
Esta sencillez es importante recordar. Los productores de hoy en día enfrentan un mundo mucho más exigente que se complica por una cantidad de siglas o varias otras abreviaturas y direcciones hechas a medias.
Palabras cortas, abreviadas son buenas, pero si el habla coloquial local (el lenguaje hablado) no incluye el término, las palabras abreviadas llegan a ser un obstáculo del aprendizaje. Sin embargo, nunca hace mal aprender, aun si el proceso puede parecer algo frívolo.
En el mundo de la carne de res, las ciencias de ADN más recientes nos están trayendo una cantidad de términos que pueden ser desconocidos. Causa más frustración mientras uno combina estos términos con las muchas facetas de la verificación de edad y fuente que interrelacionan con una multitud de diferentes compañías.
Al final, la frase “cuanto más sencillo, mejor” probablemente expresa el proceso lo mejor. Hay tantas cosas nuevas brotando como palomitas de maíz que es difícil hacer las cosas sencillas, pero uno debe intentarlo.
En la producción de carne de res, el rasgo principal es el peso. La habilidad y/o el tiempo que requiere para que un animal suba de peso es un factor primordial en el negocio. La composición de ese peso es importante también. Sin embargo, el peso mismo generalmente tiene prioridad, asumiendo que el ganado que se pesa es ganado típico, normal.
La regla de oro continúa a aplicarse y dice, “Si quiere saber cuánto pesa algo, péselo.” El peso es la fundación de cualquier sistema de documentación de carne de res que se diseña para mejorar la producción.
Los primeros grupos para el mejoramiento de la carne de res formaron los fundamentos y la influencia de la colección de datos hoy en día. Mientras los rasgos se han ampliado, el número de veces que se mide un rasgo ha aumentado y aun algunos rasgos nuevos han llegado, pero los becerros todavía necesitan una marca orejera y una báscula sobre la cual pasar.
La información es valiosa, así que cuantos más archivos documentados tiene disponibles para cada vaca, lo mejor equipado está para hacer decisiones audaces, firmes sobre sistemas de la matanza selectiva, la selección y el apareamiento. Las decisiones administrativas que usted hace hoy pueden tener un impacto significante en el futuro de su manada por muchos años venideros.
Como un productor agresivo de ganado compitiendo en el mercado complejo de carne de res de hoy, usted necesita utilizar todas las herramientas disponibles para reducir las conjeturas. Esto añadirá la predictibilidad al rendimiento de su manada. Varios programas están disponibles. Por ejemplo, la Asociación del Mejoramiento del Ganado Bovino de Carne de Dakota del Norte desarrolló CHAPS 2000 (programa de software para la evaluación de la manada de vacas) a mediados de los años 80 y todavía utiliza el programa.
Se les anima a los productores de ganado comerciales a mantener sencillo el proceso. Los que no han estado involucrados en una evaluación de rendimiento y administración anteriormente necesitan tomar un paso gigante e identificar sus vacas y becerros con un sistema de identificación de marcas orejeras o marcar por congelación.
Una vez que se identifiquen las vacas y los becerros, los datos mínimos para un programa eficaz incluyen la identificación de vaca y becerro, edad de vaca, fecha de nacimiento del becerro, género del becerro y peso y fecha de destete.
Mientras eso parece sencillo, todos sabemos que eso no es cierto. El ganado es difícil por naturaleza, así que intentar convencerlo a subir a la báscula y cooperar es otra cosa.
Sin embargo, ya es la hora de ponerse en contacto con la Asociación del Mejoramiento del Ganado Bovino de Carne de Dakota del Norte o una organización similar y enviarle todos esos datos buenos que quedan en el libro de parto bovino.
Si no guardó un libro de parto bovino, ahora es cuando debe hacer buenos propósitos de conseguir uno para el próximo año.
Que encuentre usted todas sus marcas orejeras.
Sus comentarios siempre son bienvenidos en http://www.BeefTalk.com
Para más información, contacte a la oficina NDBCIA, 1041 State Ave., Dickinson, ND 58601, o vaya al http://www.CHAPS2000.com por internet.