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Por Kris Ringwall, Especialista de ganado Servicio de Extensión de NDSU
Traducción por Dr. Michael Cartmill, Dickinson State University
Muchas funciones en la vida dependen de una señal clara de la estación por los rayos del sol
Cuando sale el sol, los becerros, las vacas y los caballos están felices. El ranchero, el granjero y la familia están felices.
Un período largo sin días soleados definitivamente cambia lo que era felicidad. Tal vez es por eso que el dicho “un día nublado” tiene tantos significados.
La luz del sol afecta cosas vivientes porque necesitan la luz del sol para sobrevivir.
Las vías biológicas de las cosas vivientes dependen de la luz solar. La luz del sol se convierte en substancias biológicas que existen dentro de los cuerpos de las cosas vivientes. Fotoreceptores en la retina del ojo pueden ser activados por la luz. Estas células receptores mandan impulsos neurales profundamente en el cerebro a áreas como el hipotálamo.
El hipotálamo pasa estos impulsos por una variedad de vías que acaban en la glándula pineal, la cual también se encuentra en la profundidad del cerebro. La glándula pineal convierte las señales neurales produciendo hormonas que indican a varias partes del cuerpo lo que pasa con el organismo entero.
Sólo en tiempos más recientes se ha apreciado plenamente la vía intricada por el enlace entre el ambiente externo y la regulación interna de reacciones de la estación. Sí, cada célula dentro de las cosas vivientes sabe cuál estación está activa.
Muchas funciones en la vida dependen de una señal clara de la estación por los rayos del sol. Un ejemplo obvio es la fertilidad. La fertilidad estacional se representa en dos clasificaciones amplias, las cuales son tiempo corto de luz solar (de otoño a invierno) y tiempo extendido de luz solar (de primavera a verano).
Reproductores de tiempo corto de luz solar incluyen ovejas comunes y la mayoría de las especies de venado salvaje. Los reproductores de tiempo extendido de luz solar incluyen caballos y el hámster común.
El ganado domesticado (los que están dispersado por nuestras granjas y ranchos) no suelen tener una reacción significativa al tiempo de luz solar cuando se trata de fertilidad. Curiosamente, unos de sus parientes salvajes sí lo tienen.
Lo esencial es que hay razones reales que la luz del sol es buena. La luz solar nos permite mejor pasar el día al ayudarnos regular las funciones diarias del cuerpo.
Para una mayor apreciación, los animales necesitan parir cuando el ambiente está mejor preparado para su progenie. Esto ocurre naturalmente.
La selección natural sólo deja que los animales que tengan el ajuste adecuado funcionando en sus sistemas reproductivos respectivos para sobrevivir. Esto permite la progenie nacer cuando el clima está adecuado para sus necesidades y el forraje está disponible para la producción de leche maternal y crecimiento animal.
Nuestra domesticación y subsiguientes intentos de utilizar ganado de carne para la producción de alimentos eficaz necesitan esforzarse constantemente a aumentar eficacia. A la vez, la producción de carne de res necesita mantener equilibrio con los muchos procesos biológicos complicados que mantienen vivos a los sistemas vivientes y en armonía con la madre Naturaleza.
Como productores, no podemos llevarnos el mérito por la composición bioquímica, fisiológica, ni genética de ganado domesticado. Sin embargo, podemos darnos cuenta de que el ganado de carne es producto de un proceso de selección natural que no se puede alterar muy fácilmente.
Las fuerzas de la selección natural que estaban presentes cuando el ganado de carne se domesticó hace varios siglos todavía están presentes hoy en día. Muchos intentos de modificar la biología del ganado han fracasado porque no entendemos cabalmente los mecanismos complejos que regulan los procesos fisiológicos que sostienen la vida.
Por medio de aumentar nuestro entendimiento de los procesos biológicos, puede haber más éxitos de mejorar la producción de carne de res. Sin embargo, por ahora, no hay sol, así que no hay diversión porque sí sabemos que hay un enlace entre la luz del sol y cómo nos sentimos.
Para las personas que cuidan las vacas y los becerros, un día nublado sigue siendo un día nublado, aun con todo que hemos aprendido de la producción de ganado. Estos días sin sol significan más cama para becerros nuevos, vigilando más los becerros de ayer y un poco más tiempo para recordarnos que el sol realmente está allí. Sólo tenemos que esperar sus efectos completos.
Manténgase abrigado y recuerde que el sol primaveral vendrá pronto.
Que encuentre usted todas sus marcas orejeras.
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