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El Hablaganados 498: Hora del parto bovino, hasta ahora todo bien

Por Kris Ringwall, Especialista de ganado Servicio de Extensión de NDSU
Traducción por Dr. Michael Cartmill, Dickinson State University


Cambio del toril: Los primeros resultados del parto bovino para el Centro de Investigación por Extensión en Dickinson—2009—Una operación cesárea, cuatro partos difíciles, tres becerros muertos—2010—Ninguna cesárea, ningún parto difícil, ningún becerro muerto

Comparado con el año pasado, los resultados del parto bovino son la diferencia de noche y día.

La temporada de parto bovino este año es muchísimo mejor que la miseria del año pasado. Tal vez un recuerdo pesaroso sería indicado.

Hace un año, el Centro de Investigación por Extensión en Dickinson empezó el parto bovino con resultados mezclados. La temporada empezó con un becerro muerto y empeoró de allí. La segunda vaquilla abusó del becerro y se la llevaron. De los primeros 26 vaquillas que parieron el año pasado, tirones difíciles, operaciones de cesárea y numerosas ayudas generales eran la norma. Había tres becerros muertos pero los demás sobrevivieron.

Las cuatro vaquillas que tuvieron ayuda natural pero difícil al parir, tuvieron becerros con un promedio de 98 libras al nacer. De las 21 vaquillas que no tuvieron problemas con el parto el año pasado, sus becerros tuvieron un promedio de 82 libras al nacer.

Los recuerdos no siempre son bellos y, de hecho, fácilmente se podrían dejar para otro. Sin embargo, es importante escribir de lo malo y lo bueno. Con la temporada de parto bovino ya en marcha, los reportes iniciales vienen con sonrisas porque no ha habido problemas graves. De hecho, al último contar, el Centro tiene 35 mamás y 36 bebés felices y sanos.

De las 35 vaquillas iniciales, el promedio de peso al nacer de los becerros era 73.2 libras. Había dos ayudas de nacimientos menores y una vaquilla tuvo un becerro con la pierna anterior hacia atrás lo que requirió alguna ayuda con el parto.

Comparado con el año pasado, los resultados del parto bovino son la diferencia de noche y día. Y la lección es muy real al continuar a aprender de lo que hacemos, junto con todas las otras lecciones en la vida.

Todos los becerros del año pasado tuvieron un padre que es un toro listado en el mejor 15 por ciento de la diferencia esperada de progenie (DEP) de la raza Angus por facilidad de parto (DEP 9) y tiene DEP de peso al nacer de 2. La DEP de peso al nacer estaba apenas mayor que el promedio para la raza Angus y el toro también es un toro de alto crecimiento. El toro está en el primer 20 por ciento de la raza de peso al destetar (DEP 51) y el primer 20 por ciento de la raza de peso de un año (DEP 95).

Los becerros inseminados artificialmente (IA) este año tuvieron un padre que es un toro listado en el mejor 3 por ciento de la raza Angus por facilidad de parto (DEP 12) y tiene una DEP de peso al nacer de menos 2.2. La DEP de peso al nacer coloca el toro en el primer 2 por ciento de toros Angus por peso al nacer. Curiosamente, este toro también es un toro de buen crecimiento porque está en el primer 15 por ciento de la raza por peso al destetar (DEP 54) y el primer 25 por ciento de la raza por peso de un año (DEP 92).

Además, los becerros cuyo padre no era el padre Angus IA tuvieron padres que eran toros Angus Rojo con un promedio de peso al nacer de la DEP de menos 3.4 y un promedio de facilidad de parto de la DEP de un poco menos de 13.

No todos los productores están convencidos de la habilidad de manipular el ganado basado en los números de la DEP. Algunos preferirían subestimar el peso de nacer real y escoger un toro más pequeño para la vaquilla. Sin embargo, es interesante mirar hacia el pasado y repasar los resultados basados en los valores impresos de los toros, particularmente toros más acertados tal como los disponibles por medio de las compañías de inseminación artificial.

De acuerdo, no tenemos las mismas vaquillas de un año al otro. Sin embargo, al empujar la DEP de facilidad de parto más arriba de 9 a 12 y la DEP de peso al nacer más bajo de 2 a menos 2.2, la diferencia resulta en un equipo de parto más feliz.

Además, el crecimiento después no se ha sacrificado y los becerros saldrán bien. Para concluir, el mismo proceso podría ser utilizado para cualquiera de las razas. El secreto consiste en animar a los productores a buscar soluciones. Las soluciones están por allí en forma de buenos toros que también tienen buenos datos.

Lo que es aun más interesante son los problemas escondidos cuando un productor intenta aumentar el peso al nacer.

El Centro no ha visto ninguno de los muchos problemas en las vaquillas este año comparado con el año pasado. El año pasado, tuvimos becerros y vacas débiles, cuidado maternal malo, vacas obstinantes y ayuda obstinante. Cualquier cosa mala Ud. imagina, el Centro la pasó.

Al fin y al cabo, un becerro nacido naturalmente sin la necesidad de intrusión empieza la vida mucho mejor y eso es bueno.

Que encuentre usted todas sus marcas orejeras.

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