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El Hablaganados 500: Los toros merecen un programa de vacunación bueno

Por Kris Ringwall, Especialista de ganado Servicio de Extensión de NDSU
Traducción por Dr. Michael Cartmill, Dickinson State University


Vacunas recomendadas para los toros: Virus bovino rinotraqueitis (IBR), Virus bovino diarrea (BVD) tipos 1 y 2, Virus parainfluenza3 (PI3), Virus bovino respiratorio sincitial (BRSV), Mannheimia haemolítica, Pasteurella multocida, Clostridium chauvoei (carbunco sintomático), Septicum (edema maligno), Novyi (enfermedad negra), Sordellii, Perfringens tipos C y D (enterotoxemia), Haemophilus somnus, Fusobacteria necrofórum, Feto campilobacteriosis (vibriosis), Leptospirosis (Leptospira canicola, L. grippotyphosa, L. hardjo, L. icterohaemorrhagiae y L. pomona serovars

Los toros no son tan fuertes como se percibe, y cumplir sus requisitos es esencial al éxito de la manada.

Los toros pueden enfermarse también. De niño, recuerdo haber encontrado nuestro toro, muerto.

El toro estaba al extremo de una arboleda, la víctima de carbunco sintomático. No muy lejos había dos becerros muertos.

Los jóvenes son impresionables, así que ese día dejó una marca. Hoy no hay excusa para perder ganado a carbunco sintomático.

La prevención es un programa de vacunación adecuado que vacuna físicamente al ganado. No sé si hay una buena base de datos sobre la morbosidad o mortalidad de toros porque la mayoría de las manadas no tienen muchos toros.

Para cada toro, un productor podría llevar 10 vacas como mínimo o hasta 60 vacas. La porción de toros a vacas es variable dependiendo del terreno, edad del toro y protocolos generales de administración dentro de una operación de ganado de carne individual. Aun podría ser difícil denominar toros como una manada.

Muchas veces los toros son apartados y, de muchas maneras, sencillamente pasados por alto. Son fuertes, no parecen necesitar tanto alimento y son simplemente descuidados en medio del parto bovino. Las vacas y sus bebés nuevos reciben toda la atención.

Al moverlos al toril, una miradita rápida aseguraba la salud y la verja se cierra. En algunos casos, la próxima revisión de los toros ocurre cuando se abre la verja para el apareamiento de primavera.

Es el enfoque erróneo al cuidado de los padres. Los toros no son tan fuertes como se percibe, y cumplir sus requisitos es esencial al éxito de la manada.

Ya que se gastaba bastante dinero en reunir los toros, es importante empezar con una ración de nutrición equilibrada y adecuada que permite el crecimiento normal de músculo y el esqueleto. Además, un poco de acondicionamiento no está mal.

Tal como las vacas, el peso maduro no se realiza en el primer año, ni con 2 años ni aun 3 años. Necesitan crecer.

Tal como la buena nutrición, los toros también necesitan tener un buen programa de salud. Para empezar, cada toro debe haber recibido todas sus vacunas de becerro.

La verificación de lo que el productor del toro dijo es esencial. ¿Qué realmente se incluía en el programa de vacunación?

Por ejemplo, en el Centro de Investigación por Extensión en Dickinson, todos los becerros reciben una vacuna más una dosis de refuerzo para protegerlos contra el virus bovino rinotraqueitis (IBR), el virus bovino diarrea (BVD) tipos 1 y 2, el virus parainfluenza3 (PI3), el virus bovino respiratorio sincitial  (BRSV), mannheimia haemolítica y pasteurella multocida.

Además, y de igual importancia, son vacunados contra clostridium chauvoei (carbunco sintomático), septicum (edema maligno), novyi (enfermedad negra), sordellii, perfringens tipos C y D (enterotoxemia) y haemophilus somnus.

Estas vacunas se dan mientras los becerros están con las vacas. Las vacas también reciben un protocolo complementario de vacunación que permite la protección máxima al estar en el pastizal para ambos la vaca y el becerro.

Todos los becerros reciben otra dosis de refuerzo al llegar al corral de alimentación. Se deja crecer a las vaquillas y poco a poco son incorporadas al programa de vacunación de la manada.

Los toros recién comprados reciben el mismo protocolo de vacunación que los becerros para asegurar que todos los toros que llegan sean protegidos adecuadamente. Los nuevos toros son vacunados para reducir síntomas clínicos de flemón interdigital y el tamaño y número de abscesos del hígado causados por fusobacteria necrofórum.

Los toros más viejos en residencia en el rancho reciben una dosis de refuerzo anual (vivo modificado) en mayo (equivalente del protocolo de vacunación para vacas antes de la cría), antes de la exposición de primavera con las vacas a mediados de junio y se les echa insecticida. Todo en cuanto a la salud de la manada se debe discutir con su veterinario local y ser adaptado para cumplir con las necesidades del productor.

Los toros comprados fuera del área del comercio local verdaderamente necesitan tener sus protocolos de vacunación revisados y suplementados si sea necesario. Por ejemplo, el veterinario del Centro recomienda expandir los protocolos de vacunación para los toros para incluir protección del virus bovino diarrea (BVD), tipos de virus 1 y 2, virus bovino rinotraqueitis (IBR “nariz roja,” herpes bovino tipo 1) y parainfluenza3 (PI3), feto campilobacteriosis, leptospira canicola, L. grippotyphosa, L. hardjo, L. icterohaemorrhagiae y L. pomona serovars.

Lo esencial es desarrollar una buena relación con su veterinario local y proveer la protección de salud que los toros merecen.

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